El estudio · Dos cámaras · Una mirada
Fotografía y Cine para Marcas Excepcionales
Somos Evan y Nataly Simon — compañeros en la vida y en el oficio, fotografiando y filmando juntos desde el año 2000.
Evan es cámara, montador y colorista. Llegó a este trabajo tras años en la industria de producción profesional de Toronto, donde formó su mirada como cineasta, montador y colorista en largometrajes y anuncios publicitarios. Esa formación se nota en cómo compone un plano, monta un reel y acaba en DaVinci Resolve y Final Cut Pro — e integra herramientas de IA para transiciones y acabados que sirven a la historia en lugar de distraer de ella.
Nataly viene del oficio. Durante más de quince años diseñó y confeccionó vestidos de novia a mano — puntada a puntada, prueba tras prueba — y esa formación le da un ojo poco común para la tela, la forma, la luz y los pequeños gestos humanos que hacen que un retrato, un evento o una actuación merezcan ser recordados. Ya sea fotografiando a una bailarina entre bastidores, a un fundador en un lanzamiento de producto o a una novia la mañana de su boda, la misma atención la acompaña.
En los últimos cinco años hemos trabajado intensamente en España — con asociaciones artísticas, organizaciones culturales, clientes corporativos y los eventos sociales que reúnen a las comunidades. Antes de España, cubrimos eventos internacionales y multiculturales en tres continentes, lo que nos enseñó a leer una sala con rapidez, en cualquier idioma, y capturar lo que la hace única. Fuera del trabajo remunerado, también hemos donado nuestro tiempo a organizaciones sin ánimo de lucro cuyas misiones compartimos — algo que seguimos haciendo hoy en España.
Tenemos base en Asturias y estamos disponibles para viajar a cualquier lugar de España o Europa. Allá donde necesitéis dos cámaras, dos miradas y una misma sensibilidad compartida — corporativo, cultural, social o personal — allí estaremos.
Creemos que la fotografía y el vídeo de calidad no consisten en técnica perfecta — consisten en presencia perfecta. En estar donde hay que estar, en el momento exacto, con los ojos abiertos y el instinto preparado.
Dos personas trabajando juntas tienen una ventaja sobre un fotógrafo en solitario: mientras uno enfoca el detalle, el otro captura el contexto. Mientras uno documenta, el otro anticipa. Esa es nuestra diferencia.


