Una boda. Foto de evsimon.com · Reserva tu boda

Bodas · Asturias

Qué riesgo hay de que llueva en una boda en Asturias y cómo prepararse

← Volver al blog

El riesgo de lluvia existe, pero es más bajo de lo que suele temerse. Un fotógrafo con más de 350 bodas en Asturias a sus espaldas asegura que en el 90% de las celebradas allí en los últimos años hizo buen tiempo, y guarda las fotos como prueba. Una tormenta puede aparecer en cualquier mes del año, aunque hay fechas más propensas que otras. Por eso lo sensato es contar con la lluvia desde el principio y decidir de antemano tres cosas: dónde se celebra la ceremonia si llueve, dónde se sirve el cóctel y cómo se desplazan los invitados de un sitio a otro. Con esas respuestas pactadas con el espacio, un chaparrón obliga a cambiar de escenario, pero nadie tiene que improvisar. Tampoco hay motivo para el disgusto: en muchas tradiciones, que llueva en una boda se considera un buen augurio y se asocia con una vida compartida próspera.

Qué es un plan B

Un plan B es una segunda versión completa de la boda, preparada bajo techo o bajo una carpa. Si la ceremonia estaba pensada en el jardín de una finca o delante de la fachada de un palacio, el plan B indica en qué sala se colocan las sillas, dónde va la mesa del oficiante y por qué puerta entran los novios. Lo mismo ocurre con el cóctel, que en Asturias suele montarse al aire libre, y con los trayectos entre la iglesia, el lugar del banquete y el aparcamiento.

A qué hora se decide el cambio

Hay un dato que muchas parejas olvidan preguntar: la hora a la que el espacio decide trasladar el montaje. Mover flores, mesas y sillas lleva su tiempo, así que la decisión se toma antes de que caiga la primera gota. Conviene saber esa hora y quién tiene la última palabra.

Una boda. Foto de evsimon.com · Reserva tu boda

Los tramos al aire libre

Después vienen los tramos cortos, que dan más problemas de lo que parece. De poco sirve un salón seco si para llegar a él hay que cruzar un patio empapado. Unos cuantos paraguas junto a la puerta, pasos cubiertos o una carpa resuelven casi todo. Si la carpa es transparente, además, deja ver la lluvia mientras se dice el «sí, quiero» o mientras se come. Cuando el vestido lleva cola, la modista puede enseñar a recogerla para caminar por exteriores sin arrastrarla por el suelo mojado.

Detalles que protegen de la lluvia

Si el parte anuncia lluvia segura, los propios detalles para los invitados pueden servir para protegerse: paraguas blancos con las iniciales de la pareja o el logo del enlace, gorros impermeables o chubasqueros. Los paraguas personalizados hay que encargarlos con algo de tiempo, así que es mejor decidirlo semanas antes y no la víspera.

Una boda. Foto de evsimon.com · Reserva tu boda

La lluvia como buen augurio

Queda la parte menos práctica y más curiosa. La lluvia en una boda se ha leído durante mucho tiempo como señal de abundancia, y hay quien la entiende como un comienzo simbólico, una forma de cerrar una etapa y abrir otra.

Qué hacer esta semana

El paso siguiente es sencillo y se puede dar esta misma semana. Con la finca o el palacio ya elegidos, lo útil es visitarlos con la mirada puesta en un día gris: recorrer a pie el camino entre la zona de ceremonia, el cóctel y el comedor, fijarse en qué tramos quedan al descubierto y apuntar dónde cabría una carpa. Al fotógrafo conviene pedirle que localice un par de rincones cubiertos con buena luz para los retratos. Si la fecha aún está por cerrar, merece la pena preguntar al espacio qué meses le han dado más lluvia en sus celebraciones.

Sigue leyendo

Evento de empresa en el Palacio de Meres: capacidad y fotografía Vídeo corporativo de un evento de empresa: qué se entrega y en qué plazo Cómo llegar al Castiello de Selorio: aparcamiento y fotos de la finca
Contadnos vuestro día →

← Volver al blog