Antes de contratar a un piloto de dron para un trabajo de empresa en España, conviene comprobar cuatro cosas: que está registrado como operador ante AESA (la Agencia Estatal de Seguridad Aérea), que tiene un certificado vigente para el tipo de vuelo que se necesita, que tiene un seguro de responsabilidad civil en vigor y que sabe explicar en qué zona se va a volar y con qué permiso. Desde el 1 de enero de 2026 ya no valen los antiguos escenarios nacionales STS-ES-01 y STS-ES-02: solo se pueden usar los escenarios europeos STS-01 y STS-02. Un piloto que siga hablando de los antiguos está desactualizado. Si falta alguno de estos papeles, el riesgo no recae solo en el piloto: una multa o una prohibición de vuelo puede parar el rodaje o la inspección de la empresa que lo contrató.
Qué cambió en las normas
En España, los drones se rigen por el reglamento europeo 2019/947 y por el Real Decreto 517/2024, en vigor desde el 25 de junio de 2024. Las operaciones se reparten en tres categorías según el riesgo: abierta (poco riesgo), específica y certificada. Muchos trabajos para empresas, como grabar una obra, un hotel o una instalación cerca de gente o de edificios, o volar sin tener el dron a la vista, no caben en la categoría abierta y se hacen en la categoría específica. Ahí el piloto necesita estar registrado como operador y operar con una declaración de escenario estándar (STS) o con una autorización de AESA para su caso concreto. Hasta el 31 de diciembre de 2025 se podían usar los escenarios nacionales STS-ES-01 y STS-ES-02. Desde el 1 de enero de 2026 solo valen los europeos.
Los dos escenarios europeos, en palabras sencillas
El STS-01 es para volar con el dron a la vista del piloto, a una altura máxima de 120 metros, en una zona del suelo controlada, incluso dentro de un núcleo poblado. Exige un dron con marcado de clase C5. El STS-02 permite volar sin tener el dron a la vista, en una zona del suelo controlada y poco poblada. También vuela a una altura máxima de 120 metros y con buena visibilidad (más de 5 km). Sin observadores del espacio aéreo, el dron debe quedarse a menos de 1 km del piloto y seguir una ruta programada de antemano; con observadores, puede llegar hasta 2 km. Exige un dron con marcado de clase C6. En ambos casos el dron debe llevar identificación a distancia directa. El piloto debe haber aprobado el examen teórico de AESA y hacer la formación práctica de cada escenario en un centro reconocido. El certificado teórico vale 5 años.
Qué debe enseñar un piloto antes de contratarlo
- Su número de operador, que se obtiene en la sede electrónica de AESA y debe ir visible en el dron.
- Su certificado de piloto STS con la fecha de caducidad (vale 5 años), y la formación práctica del escenario concreto (STS-01 o STS-02), o la autorización de AESA para ese trabajo.
- El seguro de responsabilidad civil en vigor, con la póliza y el recibo al día. En la categoría específica es obligatorio.
- El modelo de dron que usará y si cumple la clase que pide el escenario (C5 o C6). Un dron más antiguo o de otra clase puede no valer para ese vuelo.
- La revisión de la zona de vuelo: si hay espacio aéreo restringido, cerca de un aeropuerto, un helipuerto o un espacio protegido. Se mira en el visor de ENAIRE y, si hace falta, se pide permiso.
- En entorno urbano o sobre reuniones de gente, el aviso previo al Ministerio del Interior, que el operador debe enviar con al menos 5 días naturales de antelación.
- El permiso de la propiedad donde despega y aterriza el dron, y un plan para la gente que pueda salir en la imagen, porque las caras y las matrículas entran en la ley de protección de datos.
Si el piloto responde con seguridad y con papeles a estas siete cosas, el trabajo suele ir sin problemas. Si dice que «eso no hace falta», es una señal de alarma.
Qué pasa si no se cumple
El Real Decreto 517/2024 prevé sanciones, la prohibición de volar y la pérdida de certificados. Además, si ocurre un accidente sin seguro, el coste puede recaer sobre quien contrató el servicio. Las normas cambian con frecuencia, y la fuente final es siempre AESA, así que antes de un trabajo grande merece la pena comprobar la situación en su web.
Foto de Unsplash · Drones para empresas