Una boda en New York.

Bodas · Asturias

Mejores sitios para fotos de boda en Asturias

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Para las fotos de boda en Asturias hay dos opciones: el palacio donde se celebra la boda o un paisaje abierto donde se hace una sesión en otro día. Entre los palacios destaca el Palacio de Agüera, en Grado, que tiene una entrada rodeada de árboles y unos jardines inmensos. Otra opción es el Palacio de Narbasu, un palacio para bodas con habitaciones para invitados. En su parte superior se ha preparado un espacio para la boda civil y el cóctel, con unas vistas que dan mucho a las fotos. Cerca de Narbasu está el Santuario Virgen de la Cueva, una iglesia dentro de una cueva excavada en la montaña, junto al río. Para una sesión después de la boda, la playa de Salinas, en Avilés, es de los lugares más recomendables.

Palacio o postboda

Lo que más separa estas opciones es el momento en que se hacen las fotos. En un palacio se hacen el mismo día de la boda, entre la ceremonia y el banquete, y ese día todo pasa muy deprisa. Por eso cuenta tanto el espacio. En unos jardines amplios como los de Agüera caben una ceremonia al aire libre, las fotos de grupo y un rato a solas para los novios, todo sin salir del recinto. Narbasu encaja con las bodas que tienen muchos invitados de fuera de Asturias, porque pueden dormir en el propio palacio. Si la ceremonia es religiosa, el santuario de la cueva está a poca distancia. La otra opción es la postboda, una sesión de fotos que se hace después de la boda. Las fotos tienen un estilo natural, se hacen en la playa o en la montaña y la sesión dura aproximadamente una hora. Lo ideal es hacerla entre 2 y 8 semanas después de la boda. Así la emoción sigue reciente y se puede elegir la hora con mejor luz y trabajar sin prisa. En una playa como Salinas conviene escoger bien el día para evitar las aglomeraciones. Muchas parejas juntan las dos opciones: el palacio para el día de la boda y la postboda para las fotos más íntimas.

Un momento de una boda en Luanco, Asturias.

Cómo empezar a decidir

Una pareja que todavía no ha decidido puede empezar por dos preguntas. ¿Dónde será la boda? ¿Quiere una sesión aparte después? Si el palacio ya está elegido, lo útil es visitarlo antes con el fotógrafo y ver juntos qué rincones y qué horas del día sirven para las fotos. Si la idea es la postboda, se puede hablar ya de si será en la playa o en la montaña y de qué semana después de la boda encaja mejor. Tener estas respuestas antes de la primera reunión hace que la conversación sea mucho más concreta.

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