Un fotógrafo de bodas en España suele entregar unas 50 fotos por cada hora de cobertura. Una boda de 10 horas es algo habitual, y con ese ritmo el reportaje ronda las 500 fotos. Cuando el fotógrafo solo cubre la boda hasta el primer baile porque el contrato tiene un límite de horas, la entrega suele quedar entre 300 y 500 fotos. En una boda muy grande, con más de 250 invitados, la cifra puede llegar hasta 3000. Durante el día se hacen muchas más, a menudo entre 4.000 y 6.000 disparos. A la pareja le llega una selección de esas fotos. Un profesional entrega editadas todas las fotos de esa selección, y no solo unas pocas.
De qué depende la cifra
Para contar la historia completa de una boda hacen falta muchas menos fotos de las que se suelen imaginar. Algunos fotógrafos con muchos años en el oficio sitúan ese mínimo entre 140 y 200 imágenes. Todo lo que pase de ahí sirve para añadir detalle: la madre colocando el velo, los primos en la mesa del fondo, el abuelo bailando. La cifra final cambia por varias razones. La primera son las horas, porque no se entrega lo mismo si el fotógrafo llega a los preparativos que si llega a la ceremonia. La segunda es el número de invitados. La tercera es la forma de trabajar de cada fotógrafo. Los que hacen más fotos tienden a entregar más. Unos dan por buenas casi todas las imágenes y otros descartan mucho y miran cada foto con lupa. Si acude un segundo fotógrafo, la media puede subir de 50 a entre 65 y 70 fotos por hora. Algunos entregan cada imagen en color y en blanco y negro, así que el total aparente se duplica aunque las escenas sean las mismas. Contratar también video no cambia la cantidad de fotos. Hay paquetes que anuncian 1.000 o 1.500 fotos. Un número alto suele traer imágenes casi idénticas que no añaden nada a la historia y acaban aburriendo.
Qué preguntar al fotógrafo
El siguiente paso es preguntar a cada fotógrafo cuántas fotos entrega por hora y en total, y pedirle que lo ponga por escrito en el contrato. Muchos indican un rango y aclaran que se cumple si la boda transcurre con normalidad, sin retrasos grandes en los horarios. Conviene preguntar también si el blanco y negro cuenta aparte y si el precio incluye un segundo fotógrafo. Para comparar, lo más útil es ver un reportaje completo de una boda real y no solo las mejores fotos de la web. Cuando llegue la entrega, ordenar las imágenes en carpetas por momentos del día ayuda a encontrarlas años después.