Las fotos que se entregan las elige el fotógrafo. Así suele funcionar en una boda. Durante el día se hacen entre 4.000 y 6.000 fotos. Después alguien tiene que mirarlas una por una, borrar las repetidas y las que no llegan a un mínimo de calidad, y quedarse con las que cuentan bien el día. Ese trabajo lo hace quien las tomó. Hay fotógrafos que explican que es la parte más larga de todo el reportaje. La pareja no recibe las miles de fotos sin tocar. Recibe la selección, ya editada. Antes de la boda, la pareja sí tiene mucho que decir: qué personas y qué momentos no pueden faltar. Y luego está el álbum, si lo hay. Ahí cada fotógrafo trabaja a su manera. Algunos dejan que la pareja escoja entre todas las fotos entregadas. Otros las eligen ellos, preparan el diseño y mandan un PDF para que la pareja pida cambios: añadir una foto, quitar otra o cambiarla por una distinta.
Por qué varía tanto el número de fotos
Esta pregunta suele aparecer cuando una pareja compara fotógrafos y ve cifras muy distintas en cada propuesta. Uno habla de unas 500 fotos. Otro, de cerca de 1.000. Otro ofrece un paquete con 1.500. Esas cifras tienen mucho que ver con la forma de seleccionar. Hay fotógrafos que dan por buenas casi todas sus fotos, y otros que miran cada una con lupa y descartan bastantes. Ninguna cifra es buena o mala por sí sola. Depende del estilo de cada uno. Aun así, un fotógrafo lo cuenta claro: a partir de unas 500 fotos, el reportaje puede empezar a abrumar. Con más de 1.000, cuesta sentarse una tarde a verlas todas. Y si la pareja tiene que escoger las fotos del álbum entre más de 1.000, la tarea puede resultar muy estresante.
Foto de evsimon.com · Reserva tu boda
Que no falte nadie importante
También pasa con quien teme que falte alguien en el reportaje. Puede ser la abuela, el amigo que viene de lejos o la mesa de los primos. Eso no se arregla al final, cuando ya se están eligiendo fotos. Se arregla antes, hablándolo. Un fotógrafo que conoce a la pareja sabe a quién buscar durante el día. En una boda de 150 invitados o más se suele recomendar un segundo fotógrafo, y entonces hay más fotos de invitados y de familia entre las que elegir. Si los novios se preparan en sitios distintos, también ayuda que haya un fotógrafo con cada uno.
Quiénes somos
Evan & Natalia Simon hacen fotografía y vídeo en Gijón y en el resto de Asturias. Trabajan con parejas, en bodas escogidas con cuidado, y con marcas y empresas. En una boda o en un evento, la pregunta de fondo es la misma: quién decide qué se queda y qué no.
Foto de evsimon.com · Reserva tu boda
Qué preguntar antes de firmar
El siguiente paso es preguntarlo antes de firmar nada. ¿Quién elige las fotos que vais a recibir? ¿Podréis opinar sobre las del álbum, o las elige el fotógrafo y os enseña una prueba? ¿Cuántas fotos recibiréis, más o menos? Lo que os digan, mejor que quede escrito en el contrato, con el número de fotos incluido. Mientras tanto, os conviene hacer una lista corta con las personas y los momentos que de verdad os importan. No hace falta que sea larga. Basta con que sea vuestra, para dársela al fotógrafo unas semanas antes de la boda.
Foto de evsimon.com · Reserva tu boda